Al Club Deportivo Estradense sigue resistiéndosele el encadenar tres victorias consecutivas esta temporada. El empate 1-1 con el Porriño en A Baiuca el pasado domingo truncó las aspiraciones del equipo, y de paso, lo apeó una vez más del liderato.

De nuevo, los resultados de sus rivales directos no fueron tan negativos como podrían haber sido, y los pupilos de Ramiro Sorbet se sitúan ahora segundos con 43 puntos, dos menos que el Choco, pero uno más que Portonovo y dos más que Pontellas.
El empate con el Porriño no fue un mal resultado, a la vista de cómo se desarrolló el partido. Y es que fue un providencial Fafú, reconvertido en medio ofensivo, el que arrancó un punto en el minuto 92, después de que los rojillos fueran perdiendo desde el 65.
A los estradenses siguen atragantándoseles los contrarios que optan por el juego directo, y ante el Porriño se comprobó. «Su propuesta no nos dejó maniobrar», señalaba Ramiro Sorbet. El técnico del Estradense tiene muy claro cómo quiere que juegue su equipo, y también que ese planteamiento no se consigue en dos días. «El tipo de fútbol que quiero necesita de confianza, y no de urgencia de resultados», explicaba, «los jugadores tienen que creer en lo que yo propongo, y creo que eso ya lo hacen, porque si hay dudas, no se consigue nada».
Las dificultades se alinearon contra el Estradense en la visita del Porriño, y como muestra, la retirada precipitada de dos hombres fundamentales para la faceta ofensiva rojilla: Julián y José Ramón. Los delanteros salieron del maltrecho césped de A Baiuca antes de la conclusión del partido tras sufrir sendos tirones. Sorbet estaba pendiente de conocer el alcance de las molestias de sus jugadores.
Diagnóstico
«Somos un equipo blandito emocionalmente ante las adversidades». Así diagnosticaba Sorbet al que desde hace dos semanas es su equipo. Para el técnico es fundamental que su plantilla se refuerce a nivel mental para poder trabajar en una categoría «en la que el juego combinativo es inexistente; en esta categoría reina la disputa y la agresividad, que es algo en lo que tenemos que trabajar». A pesar de que Sorbet opina que su equipo adolece de esa fuerza mental, también apunta que «ante el Porriño conseguimos sobreponernos anímicamente, y conseguir el empate en los últimos minutos servirá para reforzarnos». El técnico rojillo confía en que con el paso de los partidos el Estradense vaya tomando confianza en sí mismo y se vea capacitado para afrontar las adversidades.
Sorbet no pasó por alto tampoco los cambios que introdujo ante el Porriño en cuanto a posiciones. Y es que las bajas obligaron a Fafú a sustituir a José Ramón en los últimos compases del encuentro a pesar de no estar todavía al cien por cien. El jugador cumplió su faceta ofensiva al firmar el tanto del partido.
Los que tampoco se encontraron en sus posiciones habituales fueron Manuti, que pasó a punta, o Marcos, al que le tocó defender la banda. Sorbet tiene muy claro que «los jugadores tienen que jugar de todo, y ante el Porriño pusieron voluntad». El técnico opina que la confianza en sí mismos es lo que determinará el juego, y por ello ve que «hay que motivarlos en esas posiciones».
Fuente: La Voz de Galicia
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